Sobre sangre, Oaxaca está en paz
La inseguridad física es una preocupación creciente de la población. En algunas regiones de la entidad oaxaqueña parecen abundar los secuestros, en otra los levantones, en otra más la extorsión, y así, el derecho de piso, los huachicoleros, los robos, etc.
Todo esto tiene asustado a
Oaxaca. El común denominador es un conjunto de maleantes que han optado por la
vida fácil en lugar de aceptar las reglas más esenciales de la convivencia
humana.
La violencia no sólo se da en
las ciudades con mayor número de habitantes, también en las más pequeñas se han
registrado hechos de inseguridad. Parece que nada ni nadie puede detener a la
delincuencia.
A pesar de los cientos y
cientos de litros de sangre derramada, el gobernador del estado de Oaxaca,
Alejandro Murat Hinojosa, asegura que vivimos en una entidad en paz.
Nunca en la historia de
Oaxaca, de acuerdo a estadísticas, la delincuencia había crecido tanto. Esto se
disparó mucho más a partir del gobierno muratista.
El problema delincuencial está
en ascenso, y se refleja en la creciente sensación de inseguridad de los
habitantes. Hay que recordar que todos los oaxaqueños vamos en el mismo barco.
En estas campañas, todos los
candidatos prometen más recursos para Oaxaca. Recursos a favor de la
rehabilitación de los espacios públicos, recursos para el campo, recursos para
esquemas de salud, recursos para la reconstrucción de Oaxaca, en fin. Vamos a
suponer que estas promesas sean ciertas. Pero ¿quién de los candidatos nos
puede decir en qué parte del mundo alguien puede funcionar normalmente en su
trabajo si padece inseguridad?
En este tiempo de numerosos
medios de comunicación, ya no hay necesidad de sentarse a esperar un análisis
delictivo en el estado, porque de los hechos violentos nos enteramos a cada
ratito por las redes sociales. Así pues, solo para darnos una idea de la
descomposición social en que vivimos, habrá que decir que en las últimas dos
semanas se registraron 50 homicidios, y sobre esa sangre, el gobernador Murat
Hinojosa, declaró que Oaxaca está en paz.
Sólo con los datos de las dos
últimas semanas, se puede uno dar cuenta que la incidencia delictiva se ha
incrementado tanto en número como en espectacularidad. Ante esto, se ha
acrecentado el sentimiento de insatisfacción de seguridad pública en la
población.
Aun así, el secretario de
seguridad pública, Raymundo Tuñón, declaró hace varias semanas, con todo
cinismo, que “no estamos tan mal”.
Con todo lo que vemos, a veces uno piensa que la delincuencia se
ha fortalecido no por la incapacidad de la policía, sino por el contubernio que
algunas bandas mantienen con los jefes policiacos.
El día en que el secretario de seguridad pública Raymundo Tuñón
compareció ante los diputados, increíblemente, ¡se hizo a puerta cerrada!
Hace dos meses el gobernador del estado dijo que los niveles de
inseguridad en Oaxaca son mínimos, mientras que Tuñón, decía que la
delincuencia aumentó un 12 por ciento. Fíjense nada más lo que pasa cuando habla
la irresponsabilidad.
Antes de que se sigan enojando los lectores por la incapacidad de
nuestras autoridades, les voy a repetir las palabras de Alejandro Murat: “La
buena noticia es que Oaxaca está en paz”.
Twitter: @horaciocorro
Facebook: Horacio Corro
horaciocorro@yahoo.com.mx
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