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miércoles, 28 de marzo de 2018

#PorSiHaceFalta: “Los que resultaron candidatos” 


Parece que ya están destapados y registrados todos aquellos que durante un buen rato lucharon por obtener su candidatura. 
Todo el desbarajuste que hoy vemos, comenzó desde hace meses, cuando el Revolucionario Institucional, modificó sus estatutos para que un extraño, un hijo de la vecindad de junto, pudiera entrar como candidato al partido que desde hace años perdió lo revolucionario y mucho más lo institucional.
Desde el momento en que el Presidente Enrique Peña Nieto anunció los cambios en la Secretaría de Hacienda, supimos que José Antonio Meade, un individuo no priísta, sería el próximo candidato presidencial del partido tricolor.
Luego de ese movimiento se desamarraron todos los tapados para buscar acomodo en cualquier partido político, pues la línea ya la había dado el primer mandatario de la nación.
Con el ejemplo del presidente, empezó, por lo menos en la entidad, una perversión política en la atmósfera oaxaqueña.
Los mismos partidos políticos comenzaron a dejar abiertas las puertas de su casa, para permitir el ingreso de cualquier personaje de otro partido distinto. Esto, a manera de recibir las ofertas y las virtudes de aquellos que andaban en busca de acomodo ante las cercanas contiendas electorales.
La mayoría de esos oportunistas que llegaron a casa contraria, pusieron a la disposición su adulación, su cortesana entrega, su oportunismo, su servilismo y rastrerismo, con tal de encontrar acomodo político.
Todos esos, los que fueron a buscar y los que concedieron, saborearon e intercambiaron las lisonjas, y las mieles de la sabrosa deshonra.
En estos momentos, lo que pasó atrás, prácticamente quedó olvidado. Lo importante es que ya tiene el puesto que lo puede llevar al nombramiento de mayor distinción y responsabilidad, y eso le da derecho a estar al nivel de todos nuestros patricios. Se le puede proclamar como un apasionado de la libertad en mayor grado que Hidalgo. Un “Siervo de la Nación” como Morelos. Una síntesis de las virtudes cívicas de Juárez. Un seguidor de la democracia como Madero. Un campeón de la política de la talla de Venustiano Carranza, y un apasionado agrario que envidiaría el mismísimo Zapata.
Con el papelito en la mano como el candidato, ya siente que se sacó el premio de la lotería. Sin lugar a dudas, muchos de ellos ya perdieron media cabeza, pues esperan que en el evento de arranque de campaña, se le proclame como generoso, sencillo, defensor de las causas justas, fiel a sus principios, patriota, y lleno de nobleza.
Aún hayan cambiado de partido, aún hayan traicionado a sus ideales, esos candidatos no perderán la esperanza de recibir elogios y adulaciones de los serviles, quienes no alcanzan a darse cuenta que con eso deshonran a la entidad y afectan a los más pobres, a los más marginados.
En los eventos masivos estarán presentes los hombres, mujeres y niños que los trasladaron desde sus zonas más apartadas para llenar plazas y echar aplausos. Las panzas vacías de esa gente, ya no le interesan al elegido, pues se siente merecedor de todo.
En cuanto inicien las campañas, tendremos la oportunidad de observar a la gente rastrera que pierde todo orgullo, o de plano no conoce la vergüenza con tal obtener un hueso.
Si es que estos dizquepolíticos chaqueteros llegan al poder en compañía de todos esos lisonjeros, es seguro que en el cargo no den buenos frutos. ¿Alguien quiere apostar?
Facebook: Horacio Corro
Twitter:@horaciocorro
horaciocorro@yahoo.com.mx

sábado, 24 de marzo de 2018

El presidente que nunca fue electo

Parece increíble que el presidente municipal de Huajuapan, Martín Aguirre Ramírez, pretenda reelegirse al cargo que hoy ostenta cuando en los casi dos años que lleva al frente, no ha hecho ninguna obra importante.

Lo único que ha construido es ignorar por completo a la población. Ha sostenido su imagen con obras que su administración no gestionó, sino la anterior. Ha presumido haber realizado más de 120 obras, pero la mayoría de ellas no las ha comenzado.
Es el presidente municipal que más ausencias ha tenido en los cabildos. Es el presidente que más ha solapado a los regidores que están a su servicio e intereses personales. Es el presidente que más ha dejado crecer la inseguridad en la región.
Solo para recordar un poco. Él dijo:
  •          Que no estaría dispuesto a someterse a ningún interés que no fuera el del municipio.
  •           Que su único compromiso era Huajuapan y que nada lo desviaría de esa convicción.
  •           Que él no usaría las arcas públicas para beneficio personal, pues eso era robarle a la niñez, a la juventud y a las mujeres.
  •           Que atrás de él estaba una generación de políticos jóvenes que tenían un compromiso con la sociedad, y que esa era su herramienta para servirle al pueblo.
  •           Que esa herramienta daría resultados en agua limpia, menos baches, servicios básicos, espacios públicos, oportunidades económicas, seguridad, empleo y trato digno.

Y para rematar su vanidad, dijo que el pueblo necesitaba cosas que pudiera sentir y tocar, no solo estatuas.
Estas palabras que dijo al inicio de su administración, le duraron poco tiempo, pues a través de las redes sociales nos comenzamos a enterar de los desvíos de dineros que estaba haciendo para las organizaciones de la familia del presidente.
Como podemos darnos cuenta, sus palabras no tienen ninguna relación con sus hechos. Si de veras tuviera intención de hacer algo por el municipio, debería comenzar por la casa, la casa del pueblo, el palacio municipal.
No es entendible que un líder tenga su casa tirada. Un líder, cuando es líder, primero trabaja por su casa, de otra manera no puede inspirar respeto. Sin casa, no puede dar protección ni cobijo ni seguridad a su gente.
Dicen los que conocen los daños que este edificio tuvo a consecuencia de los sismos, que son de fácil y económica reparación.
Si el presidente tuviera verdadero interés por regresar a su casa, no invertiría el dinero del pueblo en rentas, y ocuparía esa cantidad en la reparación total del palacio municipal.
¿Se han preguntado ustedes por qué el desinterés del presidente en ejercer su cargo?
La respuesta es sencilla, porque ocupa una investidura que no le corresponde. En otras palabras, está montado en un cargo que el pueblo no le dio.
Martín Aguirre Ramírez, nunca obtuvo el respaldo de los electores para ser el presidente municipal. Lo es por chanchullo, por hurto, por gandaya, por abuso, y porque así lo dispuso su familia.
Después del recuento de votos de los dos candidatos más importantes del municipio: Manuel Martín Aguirre Ramírez y el hoy Regidor de turismo, Eduardo Jaime Silva Hernández, el verdadero vencedor por el número de votos, fue Silva Hernández.
Luego de los resultados nada agradables para la familia de Aguirre Ramírez, éstos, por orgullo, no podían dejarse vencer. Así que intervino la autoridad de mayor responsabilidad política de la familia, para convencer a un hombre quien le podía dar el gane a su sobrino.
La mirada estaba puesta sobre un magistrado con muchos años de experiencia, poder, e influencia sobre las autoridades electorales de la entidad y del país.
Al ese hombre le pidieron un favor muy especial: hacer ganar a Martín Aguirre a cambio de muchos beneficios no nada más para su persona, sino también para toda su familia y para todo aquel que estuviera dispuesto a trabajar en favor del sobrino.
Primero, el magistrado se opuso rotundamente, pero ante tanta insistencia del exgobernador de Oaxaca Heladio Ramírez López, así como del diputado local Luis Antonio Ramírez Pineda y demás familiares, el hombre se vio obligado a acceder.
El árbitro electoral acudió con todos sus amigos y conocidos para hacer desaparecer cierto número de votos que le dieran el gane a Martín. Se comprometió con toda esa gente a pagarles el favor, a unos en especie y a otros en cargos más importantes, pues tenía la seguridad que los que pedían el favor, le responderían sin falla alguna.
Al fin se logró el objetivo: llevar a Martín Aguirre al poder en Huajuapan de León. En agradecimiento, la familia completa le hizo una gran pachanga en Santa María Ayú. Como todas las fiestas, ésta no pudo ser la excepción: comida, alcohol y muchas carcajadas. Todos felices, todos se regocijaban por el gane del sobrino, y todo, gracias al esfuerzo del magistrado.
Ya en la madrugada, cuando el hombre importante de la fiesta se perdió en el baño, al salir de ahí para dirigirse a la sala donde todos estaban reunidos, ya no había nadie, todo el lugar estaba vacío. El único que permanecía en el edificio era el policía a quien le preguntó por la gente: ¿dónde está el gobernador?, ¿dónde la familia?, ¿dónde está Martín Aguirre? El policía se lo quedó viendo y le respondió: cuando se fueron, lo único que me dijeron es que le dijera que se acostara usted en aquel catre de la esquina.
Allí empezó la tristeza y la vergüenza para este magistrado. ¡Cuánta burla! Nunca le habían dado un trato igual en ninguna parte a lo largo de toda su vida.
Al otro día se levantó muy temprano y caminó desde Santa María Ayú, hasta la carretera internacional, la 190, para conseguir un vehículo que lo llevará hasta la ciudad de Huajuapan.
En Huajuapan visitó las oficinas del PRI para conseguir apoyo, pues se había quedado sin recursos, pero con mucha vergüenza, y mucho coraje, pues había sido engañado por la familia del exgobernador de Oaxaca Heladio Ramírez López.
Al acudir al PRI, sabía que desde el momento que lo dejaron abandonado en Ayú, se habían roto los compromisos contraídos con la familia.
Y efectivamente, ese hombre jamás fue recibido ni por el exgobernador ni por el hijo diputado local ni por la hermana ni mucho menos por el presidente municipal de Huajuapan, Martín Aguirre Ramírez.
¿Ahora entienden por qué el presidente municipal de Huajuapan no le interesa nada? ¿Alguien que no lucha, va a partirse por un pueblo?
La presidencia municipal tuvo un costo que nunca será pagado. Se logró con mentiras, con traiciones, solo para demostrarse ellos mismos que son poderosos, que pueden hacer cualquier cosa.
Este presidente, que carece de compromiso político y social, tal vez no merezca ser reelecto. Tampoco merecen nada los que intervinieron en la presión y el chantaje.


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viernes, 23 de marzo de 2018


Los políticos frente a Benito Juárez


El 21 de marzo, a lo largo y ancho del país se festejó a Don Benito Juárez. Ese día no faltaron los políticos que dentro de sus discursos se dijeron respetuosos y seguidores de las leyes y principios que el Benemérito de las Américas nos heredó.
Oaxaca está lleno de políticos juaristas. Uno de ellos fue Gabino Cué, quien desde el inicio de su campaña, utilizó la figura de Juárez para asegurarle al pueblo que gobernaría con espíritu juarista, y que ya no habría más injusticias para los indígenas “herederos de Juárez y su legado liberal”.
El año pasado, el gobernador Alejandro Murat y su esposa, vivieron momentos de tensión al acudir a Guelatao de Juárez, cuando integrantes de la sección 22 del sindicato nacional de trabajadores de la educación, prácticamente los corretearon del lugar. Este año, con un poquito más de colmillo, pudo convencer a los escandalosos para que llegaran 2 horas después de su evento.
A lo largo y ancho del país ha sido lo mismo. Muchos políticos se han montado sobre la figura y el nombre de Benito Juárez.
Hubo un político que abusó más de lo debido: Vicente Fox. A él se le ocurrió asegurar que fue el mejor gobernante que ha tenido este país, incluso, que Benito Juárez. Dijo que Juárez estaba en el pedestal sólo por su frase, esa que los oaxaqueños lucimos hasta en el cerro del Fortín.
En esa ocasión, algunos políticos oaxaqueños se sintieron encolerizados por las declaraciones de Fox. Los regidores de la ciudad (en el período de Luis Ugartechea), como muestra de su indignación, calificaron al expresidente como persona "non grata".
Este agravio no rebasó los límites de la capital del estado. Ninguna otra población hizo eco a la indignación, con lo que quedó demostrado que los políticos sólo utilizan a Juárez, como mero adorno de escritorio o de pisapapeles.
Un político que ha estado de moda desde hace dieciocho años, tú ya sabes quién, ha utilizado el busto de Benito Juárez como fondo cuando da sus mensajes en abonos chiquitos, pues frecuentemente se le traban las velocidades.
Por cierto, el político que habla en abonos chiquitos, desconoció por completo a los indígenas del país en su proyecto de nación. Después de eso, quedó bien claro que solo utiliza a los indígenas, principalmente oaxaqueños, como un recurso retórico, nada más.
Es una lástima que en esta entidad, la figura de Juárez sólo se ocupe como escenografía para la fotografía.
Es una lástima que en Oaxaca, donde más se presume de Juárez, no se respeten las leyes, y por consecuencia, no haya orden ni certidumbre ni mucho menos paz.
La herencia de Juárez, en este período gubernamental, fue olvidada. No tenemos un gobierno que se preocupe por los oaxaqueños. Vivimos donde reina la ley de la fuerza y la brutalidad. Estamos en poder de la delincuencia y de los sindicatos quienes mantienen aturdida y secuestrada la ciudad.
Sabemos que quien viola más las leyes tiene más garantías que los ciudadanos que trabajamos y producimos para ganarnos el sustento diario.
La historia dice que mientras Juárez estuvo al frente de este país, nunca permitió que México fuera gobernado por otra nación. Oaxaca está tutelada por gente sin el ADN oaxaqueño.
Después de escuchar los discursos de los políticos con motivo del aniversario del natalicio de Benito Juárez, creo que las declaraciones de Vicente Fox no fueron tan graves como las acciones de nuestros gobernantes oaxaqueños, quienes han corrompido el nombre del Benemérito de las Américas.

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miércoles, 21 de marzo de 2018

Que no te engañen, el pueblo no existe

Así como los billetes pierden su valor con el tiempo, hay palabras que por su significado también han perdido su valor. De tanto usarlas se degradaron, y por lo mismo, terminaron exprimidas sin sentido alguno. Otras palabras fueron desangradas, envenenadas o injuriadas. 
Tres palabras son las que en este momento electoral hacen mucho ruido por su significación: justicia, corrupción, y paz. Estas palabras han sido usadas como calmantes ante la situación por la que atraviesa nuestro país, pero aún con ellas, ya no justifican ni significan mucho.
Estas tres palabras juntas las tratan de referir con la esperanza. Esperanza que creen los que las dicen, que todavía las espera el pueblo.
Y el pueblo… con todo respeto, ¿alguien sabe quién es o quiénes son el pueblo?
Muchos han de pensar que se trata de una pregunta necia, pero de tanto escucharla, de tanto que la repiten los políticos, parece que lleva la intención de hacer a un lado a gran parte de la población.
Los políticos así como los funcionarios de los tres niveles de gobierno, siempre echan por la boca aquello de que ellos están para servir al pueblo, pero ellos no son el pueblo.
Si se dan cuenta, por ejemplo, las fuerzas armadas y los cuerpos policiacos y todos los similares y conexos, dicen que están para resguardar la paz y garantizar la seguridad del pueblo. Esto quiere decir que toda esta bola de gente tampoco son ni pertenecen al pueblo.
Los líderes obreros, burócratas, campesinos, sindicatos y demás organizaciones, aseguran que por encima de los intereses de sus propios agremiados, están los intereses del pueblo, con lo cual, estos sectores mayoritarios también quedan excluidos de ser pueblo.
Los empresarios, los banqueros, y todos aquellos que tienen mucha lana, no sólo no son ni les interesa ser pueblo, es más, demuestran no serlo cada que tienen oportunidad de manifestarle a éste su desprecio.
La clase media, esa que casi ya no existe, esa que se confunde cada día más con la baja sociedad, le tiene una especie de horror a la sola posibilidad de llegar a ser pueblo.
Lo que sí nos queda claro a todos, es que al pueblo se le trata como a un imposibilitado que no puede valerse por sí mismo y necesita de alguien que lo guíe, que lo proteja, defienda, lo entretenga. Al pueblo se le ve con tanta invalidez, que por lo mismo se cometen muchas infamias en su nombre y en su contra.
Sólo en las campañas políticas se le reconoce el evidente abandono en que se le tiene. Sólo en las campañas se nota su miseria y su soledad. Es cuando abundan los defensores que a la menor provocación se rasgan las vestiduras para que los electores vean que en su pecho trae escrito un mensaje de generosidad. Todos estos buscadores del voto se convierten en auténticos poetas de sacrificio con el pueblo. Ellos son capaces de derramar su sangre porque sienten el sufrimiento, el hambre, las enfermedades, su sometimiento y demás, porque en ese momento son igual a ellos. Y lo de siempre, prometen que desde la Cámara de Diputados, o desde la presidencia municipal, o desde el Senado, desjorobarán al pueblo de todos sus males y sufrimientos.
Les vuelvo preguntar una vez más: ¿quiénes son ustedes que me leen, en este momento?
¿Cuántas veces al día oyen o leen la palabra pueblo? ¿Cuántas veces justicia, corrupción, y paz? Pero, ¿quién de ustedes escucha esas palabras conscientes de su significado real? ¿Cuántos de ustedes se reconocen como pueblo?
En muchas ocasiones la gente confiesa venir de arriba o de donde se pone el sol, o donde se oculta, pero eso no sirve.
Sería hermoso que se dejara de prostituir el significado de las palabras, y mejor asumieran un verdadero compromiso social y moral, que presumen decir en los discursos.
Si alguna vez te has sentido sin raíces, desgraciado, y con ganas de sostenerte en algo pero no lo encuentras, quiere decir, entonces, que hay un serio problema en este país: el pueblo no existe.

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lunes, 19 de marzo de 2018


Estudio psicológico y psiquiátrico


La semana pasada recibí una carta que me llamó la atención, pues es un tema que durante años yo lo he propuesto en mis comentarios y no pasado de ahí. 
La copia de la carta que me enviaron, está dirigida a la doctora María Elena Medina-Mora Icaza, directora del Instituto nacional de psiquiatría "Ramón de la fuente Muñiz" del gobierno federal.
El escrito está firmado por el ciudadano Eduardo Olivares Morales, quien le solicita a la directora, invité a todos los candidatos a la presidencia de la República de todos los partidos políticos de México, y a los que contienden de manera independiente, para hacerles exámenes psicológicos y psiquiátricos, en la institución que ella representa.
Reconoce el autor de la misiva, que la aceptación de los candidatos debe ser voluntaria, ya que incluso, asegura, "alguno de ellos ya se pronunció de forma personal al respecto en forma positiva".
Desde luego que no existe ley alguna donde se obligue a los candidatos a ocupar un cargo público para hacerse este tipo de exámenes, pero si los candidatos aceptaran, los ciudadanos tendríamos mayor responsabilidad el día de las elecciones, pues en nuestras manos quedaría el compromiso de llevar al poder al mejor personaje.
El escrito del señor Eduardo Olivares, que fue recibido el 2 marzo, en las oficinas del Instituto, donde dice que la emisión de los resultados "llevará con seguridad a millones de mexicanos a revalorar la importancia de examinar, no sólo el cuerpo, sino a su motor principal: el cerebro”.
Específicamente solicita Olivares Morales, se le envié la invitación principalmente a: José Antonio Meade Kuribeña, Ricardo Anaya Cortés, Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Jaime Rodríguez Calderón y a Armando Ríos Piter, aunque en los dos últimos ya valieron.
El documento cierra con una sugerencia: que el Instituto presente una solicitud formal ante las instancias del INE, tribunales electorales, Secretaría de gobernación, cámaras de diputados, etc. etc., para que en adelante se le aplique este tipo de exámenes psicológicos/psiquiátricos a cada uno de los aspirantes, y se convierta en un asunto obligatorio y corriente a lo largo de todo el país.
Hasta aquí es más o menos lo que dice el documento.
Una sugerencia similar le hice a Alejandro Murat Hinojosa, días antes de que tomara posesión como gobernador de Oaxaca.
De la lista que se manejaba como posibles integrantes a su gabinete, sólo ingresaron dos o tres, tal vez, y metió a aquellos de dudosa integridad. Así también, a los bonitos yupis que trajo de otros lugares del país a subyugar la entidad.
Si el gobernador hubiera puesto en práctica los respectivos estudios psicológicos y psiquiátricos a cada uno de sus elegantes funcionarios, se hubiera evitado la pena de haber cambiado en un año 3 meses y días, a muchos servidores públicos que no sirvieron para nada, o que no pudieron ajustarse a los intereses del gobernador, y que por lo mismo, Oaxaca está viviendo su peor crisis, entre ellas, la de seguridad policiaca.
Lo más curioso de todo esto, es que los jefes, los meros meros, nunca les ha fallado el ojo para poner en los dineros a la gente con mucha habilidad para jalarle las ubres a la vaca sin dejar rastro, pues saben desaparecer la lana sin que nadie se dé cuenta.
Si en esos cargos no se equivocan, entonces, por qué nunca le atinan a poner a los más capaces en los cargos de importante responsabilidad con el pueblo.
¡No entiendo!

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